Lombrices intestinales

¿Qué son las lombrices intestinales?

“Lombrices intestinales” es la forma popular con que se conoce la infección del intestino producida por un parásito llamado Enterobius vermicularis. A estos parásitos también se les llama oxiuros por lo que a la enfermedad también se la conoce con el nombre de oxiurasis.

Manos de mujer bajo el agua

Una buena higiene corporal puede ayudar a prevenir la transmisión de los parásitos y sus huevos.

©PhotoDisc

Esta infección es relativamente frecuente en todo el mundo y afecta a personas de todas las edades y niveles socioeconómicos, aunque es especialmente frecuente en los niños, sobre todo, aquellos con edades comprendidas entre los 5 y los 14 años.

¿Qué situaciones predisponen a padecer esta infección?

Existen diversos factores de riesgo:

  • Vivir en barrios congestionados y muy poblados
  • La mala higiene
  • El hacinamiento
  • Los climas cálidos
  • Residir en instituciones cerradas o en familias con infecciones por este parásito.

Esta infección es prácticamente inocua, es decir, no causa daños importantes y de hecho, causa más problemas sociales que médicos en los niños que la padecen y en sus familias.

¿Cuál es su causa y cómo se produce la infección?

Los seres humanos nos infectamos por la ingestión de los huevos embrionados del parásito que se suelen encontrar en las uñas de los dedos de las manos o en la ropa de las personas que han adquirido la infección.

Los huevos se abren en el estómago y las larvas se dirigen al ciego, una porción del intestino grueso, donde maduran transformándose en gusanos o lombrices adultas.

Las lombrices son blancas y pequeñas, de aproximadamente un centímetro de longitud.

Las hembras preñadas por la noche van a los márgenes del ano donde depositan sus huevos, lo que lo irrita y provoca picor. La autoinfección se produce por el rascado del ano y el transporte de los huevos infecciosos con las manos o debajo de las uñas hasta la boca, con lo que vuelve a repetirse el proceso.

¿Cómo se manifiesta la infección?

La mayoría de las infecciones no producen ningún tipo de síntoma. Cuando lo hacen, el síntoma predominante es el prurito o picor del ano, que es más intenso o empeora por la noche, por lo que puede provocar insomnio de la persona que presenta la infección. Con menor frecuencia se puede manifestar mediante una de las siguientes formas:

¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?

El médico puede sospechar que el paciente padece la enfermedad por los síntomas que el paciente le indica, pero el diagnóstico definitivo se establece cuando se encuentran los huevos de los parásitos o las lombrices.

Los huevos pueden obtenerse fácilmente mediante una prueba llamada “la prueba del celo” que consiste en la colocación de una cinta de celofán transparente en la piel de alrededor del ano a primera hora de la mañana que después se fija sobre un portaobjetos y se examina al microscopio en el laboratorio.

A menudo se requieren exámenes repetidos con toma de los huevos en al menos tres días diferentes para confirmar el diagnóstico. Puede ser aconsejable el examen de todos los miembros de la familia.

Otras pruebas menos usadas son iluminar durante la noche con una linterna la región del ano para buscar los huevos o las lombrices o, incluso, examinar los restos de las heces tras una exploración física con un tacto rectal.

¿Con qué otras enfermedades se puede confundir esta infección?

Es importante diferenciar esta infección intestinal leve de otras causas de picor del ano, como pueden ser enfermedades de la piel como las dermatitis o la psoriasis u otras infecciones de la piel por hongos, virus u otros parásitos, como la sarna.

¿Cómo se trata esta enfermedad?

Es fundamental adoptar una serie de medidas generales como tratamiento inicial de esta infección:

  • La ropa de la cama y la ropa interior de las personas infectadas deben ser lavadas con agua caliente.
  • Es fundamental un buen lavado de manos, ya que puede ayudar a prevenir la transmisión de los parásitos y sus huevos, así como una buena higiene corporal con ducha, limpieza de uñas, etc.
  • Lavar el ano y los genitales por lo menos una vez al día, preferentemente bajo la ducha.
  • No rascar el ano ni colocar los dedos cerca de la nariz o la boca.

Junto a estas medidas generales, el tratamiento médico se realiza a base de un medicamento antiparasitario específico de todos los individuos infectados y sintomáticos y de toda su familia, por el alto poder de contagio que tienen estos parásitos.

En ocasiones (por ejemplo, en los niños que duerman en instituciones de cualquier tipo) puede ser necesario repetir el tratamiento médico cada 3 ó 4 meses para asegurar la erradicación de los gérmenes.

¿Qué complicaciones pueden surgir en esta enfermedad?

Hemos visto que es una infección a menudo escasamente problemática. Sin embargo, en ocasiones pueden surgir algunas complicaciones:

  • El rascado del ano y sus alrededores puede causar excoriaciones e infecciones añadidas de la piel por otros gérmenes más agresivos como algunas bacterias.
  • En las chicas jóvenes pueden producirse infecciones de sus órganos genitales como vulvovaginitis, infecciones del endometrio o de las trompas, etc.
  • También pueden aparecer infecciones de la orina.
Dr. Salvador Pertusa Martínez, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y Director Médico de NetDoctor

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