Drogas de diseño y otras drogas y sus efectos

¿Qué son las drogas de síntesis?

Las drogas de síntesis, también conocidas como drogas "de diseño” o drogas "recreacionales” constituyen un grupo heterogéneo de sustancias, por lo general con efecto estimulante, fabricadas a partir de la modificación de la estructura química de determinados productos naturales o de medicamentos, y que son sintetizados en laboratorios clandestinos por métodos químicos relativamente sencillos para ser introducidas en el mercado ilegal de las drogas de abuso.

El consumo de drogas de síntesis puede acarrear graves reacciones tóxicas, complicaciones físicas y psíquicas.

Entre la amplia gama de sustancias agrupadas dentro del grupo de las drogas de síntesis encontramos como más destacadas los siguientes grupos de drogas:

  • Fenetilaminas, entre las que están:
    • Éxtasis, Adán (MDMA, o 3,4-metilenodioximetanfetamina)
    • Speed, Crystal, Meth (metanfetamina)
    • Tenanfetamina, Píldora del amor (MDA, o 3,4-metilenodioxianfetamina)
    • Eva (MDE, MDEA, o N-etil-3,4-metilenodioxianfetamina ), como más destacables.
  • Derivados opiáceos, que agrupa análogos del fentanilo o el 3-metilfentanilo y análogos de la meperidina (petidina):
    • China white (AMF alfametilfentanilo)
    • Heroína sintética (MPPP, o 1-metil-4-fenil-propionoxipiperidina) o la 1-metil-4-fenil-1,2,3,6,-tetrahidropiridina.
  • Anestésicos:
    • PCP o Polvo de ángel (fenciclidina)
    • Special K (K, o ketamina) , el óxido nitroso.
  • Sustancias alucinógenas como la DMT (dimetiltriptamina)
  • Otros, como el Éxtasis líquido (GHB, o Gamma-Hidroxi-Butirato), el CAT (metcatinona).

¿Cómo se consumen las drogas de síntesis?

El consumo de éxtasis y de la mayoría de drogas de diseño se produce por vía oral y en forma de comprimidos o cápsulas de difícil identificación. Con ello nos encontramos con la dificultad para reconocer el contenido y por lo tanto los efectos esperados. En España parece que el contenido en adulterantes es alto, como lo es la disparidad en las sustancias que componen el comprimido de lo que adquiere el consumidor de drogas de síntesis. Algunas de estas sustancias también pueden ser consumidas por vía intranasal, por vía endovenosa o por otras vías menos habituales.

El consumo de drogas de síntesis ha aumentado en España a lo largo de la última década, pero sigue siendo inferior al de otras drogas ilegales, como la cocaína o el cannabis.

El consumidor típico de drogas de síntesis en un joven, más frecuentemente varón, de 15 a 29 años de edad, que estudia o trabaja y que vive habitualmente con sus padres, siendo el perfil diferente al del drogodependiente clásico. En aproximadamente la mitad de casos se trata de un consumo experimental de corta duración y autolimitado, de modo que se trataría de consumidores ocasionales o experimentales. En la inmensa mayoría de casos se trata de un consumo en grupo, con amigos, y generalmente en discotecas o en macrofiestas, siendo mayor los consumos en zonas turísticas, en fines de semanas y en período vacacional. El consumo repetido durante el fin de semana va seguido de períodos, a veces prolongados, de abstinencia.

Las drogas de síntesis a menudo son consumidas en combinación con otras sustancias, particularmente con alcohol, tabaco, cannabis y cocaína.

¿Qué efectos producen las drogas de síntesis?

Los efectos van a estar relacionados con las características farmacológicas de las sustancias específicas y dependerán a su vez de factores tales como la pureza de las sustancias, la vía de administración, el uso simultáneo de otras drogas, cantidad consumida y de la presencia de enfermedades físicas o psiquiátricas asociadas.

A pesar de las diferencias entre diversas sustancias, los efectos que buscan los consumidores de drogas de síntesis los podemos agrupar en cuatro categorías:

  • Cambios en el estado del ánimo: euforia, mayor sensación de la autoestima, mayores energía y actividad, hilaridad.
  • Cambios en las relaciones interpersonales: mayor locuacidad, incremento de los sentimientos de empatía, deshinhibición y deseo del contacto físico.
  • Desinhibición sexual y mayor sensualidad.
  • Alteraciones cognitivas: mayor tención y concentración junto con mayor claridad mental.

Toxicidad asociada a las drogas de síntesis

Con el consumo de drogas de síntesis pueden aparecer graves reacciones tóxicas, complicaciones físicas y psíquicas, existiendo también un riesgo importante de fallecimiento. Estos efectos indeseables no aparecen exclusivamente en consumidores de larga duración, sino que pueden surgir incluso tras consumos aislados a estas sustancias. En cualquier caso, hay que tener en cuenta a la hora de valorar los efectos adversos de estas sustancias que la mayoría de consumidores también toman simultáneamente alcohol y otras drogas, por lo que es difícil diferenciar los efectos de las diferentes sustancias.

Aunque los efectos tóxicos van a variar por la diversidad de sustancias agrupadas dentro de las drogas de síntesis, existen una serie de reacciones adversas comunes. En cualquier caso, hay que diferenciar entre las complicaciones orgánicas y las reacciones adversas de tipo psiquiátrico.

Entre las complicaciones orgánicas de las drogas de síntesis destacan las siguientes:

  • Alteraciones cardiovasculares, como taquicardia, arritmias de diversa índole, hipertensión, infarto de miocardio, alteraciones valvulares y colapso cardiovascular.
  • Accidentes cerebrovasculares: hemorragias, trombosis e infartos cerebrales.
  • Fiebre alta (hipertermia aguda), que es una de las reacciones agudas más frecuentes y directamente relacionada con la muerte por drogas de síntesis. El cuadro puede evolucionar a un cuadro con taquicardia, agitación y convulsiones y posteriormente a una coagulación intravascular diseminada, rabdomiolisis e insuficiencia renal.
  • Toxicidad hepática, que se manifiesta en forma de hepatitis aguda y que puede dar lugar a ictericia, hepatomegalia (aumento del tamaño del hígado), elevación aguda de la actividad de las transaminasas, alteraciones de la coagulación e insuficiencia hepática aguda.
  • Hiponatremia (falta de sodio en sangre), que a su vez se ha asociado con un mayor riesgo de edema cerebral y encefalopatía.
  • Han aparecido casos de anemia aplástica (anemia persistente y rebelde al tratamiento por falta de regeneración de glóbulos rojos) asociados al consumo de MDMA que mejoraban espontáneamente pasadas 7-9 semanas.
  • Otros: vómitos, fatigabilidad, dolores musculares generales, pérdida de apetito y de peso que puede mantenerse durante semanas.

Por otro lado hay que destacar las complicaciones neuropsiquiátricas debidas al consumo de de drogas de síntesis:

  • Cefaleas, vértigo, temblores, parestesias (trastornos de la sensibilidad).
  • Aumento de la impulsividad y de la agresividad, junto con conducta irresponsable o temeraria.
  • Trastornos de tipo depresivo, labilidad de la respuesta afectiva.
  • Aparición de crisis de angustia o ataques de pánico.
  • Cuadros y síntomas de tipo psicótico, entre los que se incluyen delirios de tipo paranoide (como los delirios de persecución), alucinaciones visuales y auditivas, reacciones catatónicas, así como fenómenos de despersonalisación y desrealización.
  • Alteraciones en la percepción temporal y visual, y recurrencias de efectos o “flash-backs”.
  • Alteraciones del sueño, que a menudo perduran durante semanas o meses tras dejar de consumir.
  • Alteraciones cognitivas: pérdida de atención y concentración, alteraciones de memoria, junto con disminución en el tiempo de reacción.


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