Diarrea del viajero

Causas de la diarrea del viajero

La causa más frecuente de diarrea en los viajeros o en personas que se encuentran de vacaciones lejos de casa son diferentes tipos de microorganismos (virus, bacterias y parásitos) que se encuentran en el lugar de destino.

Una fiebre persistente con diarrea ocasionará la necesidad de un tratamiento y de una eventual rehidratación.

Estos microorganismos pueden encontrarse en el agua, por lo que ésta constituye una importante fuente de riesgo. Por ello, en muchos lugares debe evitarse beberla. No beba agua del grifo, sino embotellada (compruebe que la botella no ha sido abierta previamente y vuelta a rellenar) y no use agua del grifo para hacer hielo que luego vaya a consumir, ni para cepillarse los dientes o para lavar alimentos. No trague agua cuando se bañe o se duche.

Se estima que aproximadamente un 40% de los casos de diarrea del viajero son debidos a infecciones por una bacteria, el Escherichia coli formador de enterotoxinas. Otras bacterias que pueden provocar diarrea son: Vibrio (una de sus especies causa el cólera), Salmonella (en España es relativamente frecuente, especialmente en verano), Versinia, Shigella, Campylobacter, Staphylococcus, Bacillus cereus y Clostridium difficile.

Algunos parásitos como las amebas o la Giardia lamblia también pueden causar diarrea. Asimismo, los virus (rotavirus, enterovirus etc.) son también una causa frecuente. Excepcionalmente se puede deber a hongos, y en ocasiones, se trata de intoxicaciones (productos químicos o fármacos, por ejemplo).

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Vea en nuestra sección 'Salud del viajero' artículos de interés:

Algunas infecciones requerirán un tratamiento médico específico (con antibióticos por ejemplo), pero la diarrea del viajero es frecuentemente autolimitada y suele curarse en una semana.

Incidencia

La incidencia es la relación entre el número de casos que se producen en un determinado periodo de tiempo y el número de personas expuestas a la enfermedad. En este caso, la incidencia es muy variable, dependiendo de factores tales como lo cuidadosa que sea la persona respecto a las medidas de prevención, el clima, las condiciones de higiene del lugar, etc. En algunas condiciones, la incidencia puede llegar al 80%.

Casos de diarrea del viajero se producen en cualquier lugar del mundo. En España por ejemplo, son frecuentes las debidas a salmonela, Staphylococcus o Campylobacter.

Factores que afectan a la infección. Normas generales de prevención

La diarrea del viajero se debe normalmente a uno o más de los siguientes factores:

  • Comida pasada o estropeada
  • Comida o bebida contaminada
  • Ingestión de sustancias tóxicas.

Muchos problemas pueden ser evitados conociendo los mecanismos por los cuales se transmite la infección, y que son, entre otros:

Consultas al médico

Vea en nuestra sección 'Pregunte al médico' algunas consultas de nuestros usuarios.

    Transmisión desde las heces a la mano, y luego a la boca

    Por ejemplo, una persona que va al cuarto de baño, y tras limpiarse no se lava las manos. Si esta persona le da la mano a otra, le puede pasar microorganismos. Cuando esta segunda persona se lleve la mano a la boca (al comer, por ejemplo) sin haberse lavado antes, puede resultar infectado. Otro mecanismo es por el intercambio de objetos (monedas o toallas por ejemplo) que se han tocado. Este es un modo típico de contraer disentería por shigella. La prevención consiste en lavarse frecuentemente las manos, especialmente antes de comer.

    Paso de microorganismos desde las heces a la comida o bebida

    Esto sucede por falta de higiene de las personas que manipulan alimentos, por lavarlos con aguas contaminadas, o por usar excrementos humanos como fertilizante, etc. La prevención consiste en el adecuado tratamiento de los alimentos (cocinándolos). Recuerde que los cubitos de hielo también pueden estar contaminados.

    Toxinas (sustancias tóxicas) que producen algunos microorganismos

    Por ejemplo la toxina botulínica, que puede encontrarse en algunos alimentos en conserva, o la que produce el Staphylococcus aureus, o el Bacillus cereus (este último a veces, al calentar y enfriar repetidamente platos preparados con arroz). Algunas de estas toxinas son muy resistentes al calor y se eliminan difícilmente de los alimentos al cocinarlos.

    El viejo dicho "cocido, pelado o no tomado", se mantiene vigente.

    Precauciones que hay que tener en cuenta

    Muchas infecciones gastrointestinales pueden evitarse tomando algunas precauciones, como por ejemplo:

    • Lavarse las manos con frecuencia y usando jabón. Esto es especialmente importante antes de comer o de llevarse algo a la boca, al manipular alimentos, al ir al baño, etc. Para secarlas, use una toalla limpia o simplemente aire. Las manos húmedas pueden suponer un riesgo de infección. Si sale al campo, puede llevar jabón.
    • Beba agua embotellada o debidamente tratada. Evite productos lácteos, repostería y helados, en destinos de alto riesgo (consuma sólo leche y derivados lácteos debidamente higienizados). Las bebidas calientes y los refrescos embotellados suelen ser más seguros.
    • No tome hielo que no se haya preparado con agua de garantía.
    • Si toma alimentos frescos, asegúrese de que han sido suficientemente cocinados.
    • La comida debe estar siempre suficientemente cocinada y ha de servirse caliente.
    • Las ensaladas lavadas con agua local suponen un riesgo. Preste también atención a los recipientes que contienen los alimentos. La fruta debe ser pelada personalmente. No coma verduras crudas.
    • Evite comer pescados y mariscos que hayan estado todo el día al sol, o que hayan sido capturados en zonas en que haya desagües de alcantarillas. No consuma pescado crudo.
    • Los puestos callejeros de comida pueden no ser aconsejables cuando no cuidan la higiene. Evite la comida de vendedores callejeros.
    • Tenga cuidado con las salsas y preparados que contengan huevos crudos.
    • Los productos de destilerías caseras pueden suponer un grave riesgo.
    • Si puede, eche un vistazo a la cocina del lugar en el que va a comer; si duda lo más mínimo de las condiciones higiénicas, busque otro lugar para comer.

    Medicamentos para la prevención

    No existe ninguna vacuna eficaz para prevenir la diarrea del viajero, y no se recomienda el uso preventivo de antibióticos. Las cápsulas que contienen bacterias productoras de ácido láctico no se ha probado que sean efectivas.

    Es recomendable la vacunación frente a la hepatitis A. Esta enfermedad no provoca diarrea del viajero, pero se transmite por bebidas y comidas contaminadas.

    Tratamiento de la diarrea del viajero

    En la mayoría de los casos, la enfermedad se aliviará en 5 a 8 días y no requiere tratamiento específico, pero sí un tratamiento general y el cumplimiento de ciertas normas, como por ejemplo:

    • Beber líquido abundante. Recuérdese que la diarrea puede producir una grave deshidratación en personas de cualquier edad, pero especialmente en niños. Si además hay fiebre con sudoración abundante y vómitos, se aumentará la pérdida de líquidos. Para la hidratación son preferibles líquidos que contengan sales y glucosa. En las farmacias se pueden obtener soluciones de rehidratación para disolver en agua. En casos graves, se precisará rehidratación por vía intravenosa, realizada en un hospital.
    • Si se piensa que la causa pueda ser una bacteria (como E. coli, por ejemplo) se puede utilizar un antibiótico: la ciprofloxacina.
    • Se recomienda una dieta blanda y con alimentos como arroz cocido, fruta pelada, tostadas de pan, etc.
    • Reposo.
    • En algunos casos de diarrea pueden ser útiles los fármacos que disminuyen la motilidad (movilidad espontánea) intestinal, como la loperamida o la codeína, pero en otros casos están contraindicados.
    • En zonas en las que exista la malaria, se debe recordar que ésta también puede provocar diarrea.

    Señales de alarma, ante las cuales debe consultar a su médico

    Diarrea sanguinolenta

    Puede estar provocada por numerosas enfermedades, pero en ciertos viajes se debe tener en cuenta la posibilidad de disentería bacteriana (causada por shigella) o amebiana. La disentería bacteriana suele presentarse bruscamente y causar numerosas deposiciones (10 a 25 cada día) con sangre, dolor al defecar (tenesmo), dolor abdominal y fiebre alta. Existe riesgo de deshidratación. El tratamiento incluye antibióticos (ciprofloxacina) y rehidratación. La disentería amebiana se presenta típicamente de un modo más paulatino. Requiere un tratamiento específico para evitar complicaciones (sobre todo hepáticas). Suele administrarse metronidazol. Mientras se toma metronidazol, no se puede ingerir alcohol. En casos con menos episodios de diarrea sanguinolenta también se debe consultar al médico.

    Fiebre alta

    La fiebre se da en muchas enfermedades infecciosas. En lugares donde es posible contraer enfermedades exóticas (incluida la malaria) se debe buscar asistencia médica en caso de fiebre alta o de mal estado general.

    Diarrea con moco amarillento o verdoso

    Deshidratación

    Si el paciente no es capaz de beber lo suficiente para mantenerse adecuadamente hidratado: se puede apreciar por algunos signos, como por ejemplo, que tenga la boca seca, que orine poco y de color oscuro, o que esté en estado letárgico.

    Diarrea aguda en niños pequeños, ancianos, personas débiles o enfermas



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