CPER

¿Qué es la CPER?

El páncreas está situado detrás y por debajo del estómago

CPER son las siglas de colangio-pancreatografía retrógrada endoscópica. Es una prueba de rayos X para ver los conductos biliares y del páncreas, que primero se rellenan con contraste para poderse visualizar. Por los conductos biliares sale la bilis del hígado y por los pancreáticos las secreciones del páncreas. Los dos desembocan en la porción inicial del intestino delgado (el duodeno).

Saber más

¿Quiere saber más? Vea nuestras secciones 'Hígado y riñones' y 'Endocrinología y nutrición', donde encontrará numerosos artículos relacioandos.

    ¿Cuándo se realiza una CPER?

    El objetivo de esta prueba es detectar cualquier enfermedad o irregularidad de los conductos biliares o pancreáticos.

    • Puede servir para localizar, y a veces quitar, los cálculos biliares atascados en el conducto biliar.
    • También puede detectar cáncer, infecciones y cirrosis hepática.
    • Sirve para estudiar la ictericia, que es cuando el paciente se vuelve amarillo debido a la obstrucción de los conductos biliares.
    • Para estudiar un dolor abdominal cuando otras pruebas no demuestren la causa.

    Además de sus aplicaciones diagnósticas, la CPER también sirve para aliviar la ictericia, al extraer los cálculos del conducto biliar o al colocar un tubo de plástico (stent) a través de una estrechez de la porción terminal del conducto biliar.

    ¿Cómo se hace una CPER?

    La CPER se hace en el servicio de Rayos-X de un hospital. Para que el endoscopio pueda pasar sin problemas el estómago debe estar vacío, lo que se consigue con un ayuno de seis horas.

    De interés

    Vea nuestra sección de 'Pruebas diagnósticas' y lea sobre las más usuales.

      • Una vez explicado el procedimiento, el endoscopista rocía la pared posterior de la garganta con un spray que lleva un anestésico local parecido al que usan los dentistas, que insensibiliza la garganta y que puede entorpecer la deglución.
      • Se inyecta un sedante en la mano o en el brazo. No es un verdadero anestésico, pero consigue que el paciente se sienta adormecido.
      • Se coloca un endoscopio especial en la boca, y se le pide al paciente que se lo trague. Es parecido a tragar un trozo grande de comida.
      • Aunque a partir de ese momento el paciente ya no suele darse cuenta, el endoscopio se abre paso por el duodeno. Una vez allí, sale un tubito del endoscopio que, a través de un pequeño agujero en la pared del duodeno, se introduce en los conductos que llegan hasta la vesícula biliar y el páncreas.
      • Se inyecta el contraste en el conducto y se obtienen radiografías.
      • El endoscopista examina las radiografías.
      • Si hay un cálculo en el conducto biliar, se consigue eliminarlo dilatando el extremo distal del conducto y tirando del cálculo.
      • Si hay una estrechez del conducto biliar se inserta un tubo de plástico (stent) que permita la salida de la bilis al duodeno.

      Tras el procedimiento, los pacientes permanecen adormilados durante algunas horas. Si se ha extraído un cálculo o se ha colocado un stent, puede ser necesario pasar la noche en el hospital.

      ¿Es peligrosa la CPER?

      La CPER con fines diagnósticos es completamente segura. Pueden existir casos excepcionales de alergia al contraste yodado. También existe un leve riesgo de inflamación del páncreas (pancreatitis) que aparece en el 1% de las exploraciones.

      La CPER terapéutica (cuando el objetivo es tratar) puede compararse a una intervención quirúrgica; aunque sigue siendo segura, existe un 3% de pacientes que sufren complicaciones. Las principales son la infección, la hemorragia y la pancreatitis. La mayoría se recuperan completamente con el tratamiento.

      En mujeres embarazadas, los contrastes líquidos pueden dañar al feto. Los enfermos de hígado, corazón o riñones deben igualmente consultar a un especialista antes de hacerse la prueba.




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