La actividad diaria que podría estar dañando sus pulmones

Habitualmente no tenemos en cuenta el papel fundamental que juegan los pulmones en mantenernos sanos y fuertes. Dado que respirar es algo inconsciente, es fácil creer que tenemos asegurado nuestro fuelle natural. Pero lo cierto es que los pulmones, como el resto del cuerpo, requieren cuidados para que funcionen como Dios manda.

Es sabido que fumar o la contaminación tienen efectos muy negativos en los pulmones, pero una nueva investigación muestra ahora que una tarea intrascendente como la limpieza diaria puede tener también un impacto indeseable.

El estudio, que se presentará en el congreso de la European Respiratory Society (ERS) este septiembre en Londres, encontró que las limpiadoras sufrían una disminución de la función pulmonar del 17%, como resultado de su trabajo. Además, mostró que las personas a cargo de la limpieza en su propia casa también estaban en situación de riesgo, mostrando un 14% de disminución de la función pulmonar al cabo de 20 años.

Para el estudio, los científicos estudiaron una amplia muestra de más de 5.000 individuos de la encuesta europea de la ERS (ECHRS) a lo largo de 20 años. Esta constituye la primera investigación sobre las consecuencias de la exposición a los agentes limpiadores.

“Los productos de limpieza son un riesgo para la salud. Deberíamos todos ser conscientes de ello, y tomar las precauciones adecuadas para mitigarlo. Cualquier inquietud o preocupación asociada a estos productos debería consultarse con el médico de fa milia”, dijo el Dr. Jørgen Vestbo, de la Universidad de Manchester y presidente de la ERS.

Los productos químicos nocivos detectados son:

  • El cloruro de benzalconio, un compuesto de amonio cuaternario, usado habitualmente como desinfectante y bactericida doméstico, para suelos y limpiezas profundas. La Cosmetic Safety Database (una base de datos estadounidense sobre productos químicos habituales) afirma que es tóxico para el sistema inmune, la piel y los pulmones.
  • Los que contienen derivados del cloro, como el hipoclorito de sodio, que es un potente agente blanqueador
  • Algunos agentes aromáticos, como el limoneno, un odorífero de limón.
  • La isotiazolinona, que es un componente habitual de detergentes líquidos.

¿Qué se puede hacer?

Hay formas efectivas de combatir los efectos en los pulmones. Los expertos plantean las siguientes recomendaciones:

  • Compruebe los ingredientes de los productos de limpieza, evitando los mencionados anteriormente. La contaminación del aire en interiores supone entre 1,5 y 2 millones de muertes anuales, de modo que asegúrese de usar productos seguros.
  • Siga las indicaciones de la etiqueta en cuanto al uso seguro del producto.
  • Utilice bayetas o toallitas y evite los esprays, que arrojan al aire partículas indeseables. Se piensa que el riesgo de desarrollar asma se incrementa entre 1,2 y 2,9 veces con la exposición a compuestos volátiles de químicos desinfectantes, cosméticos y ambientadores.
  • Abra puertas y ventanas durante y después de la limpieza, asegurando una buena ventilación. Algunos agentes contaminantes pueden estar entre dos y cinco veces más concentrados en interiores que en el exterior.

Y recuerde lo que dice el profesor Vestbo: cualquier preocupación o duda sobre posibles daños que los productos puedan causar a los pulmones, consúltela con su médico.



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