5 cosas que hacer si su hijo sufre ciberacoso

El acoso –el bullying– está tristemente a la orden del día. No es necesario recordar que recientemente ha causado varios suicidios, muertes de niños (y no tan niños) completamente inocentes. Muertes que resultan especialmente horribles, causadas sólo por la maldad –llamémoslo por su nombre– unida a una terrible inconsciencia de los acosadores, siempre en plural, que se jalean mutuamente amparándose en el número.

Quizá haya bajado el número de casos de acoso “presencial”, cara a cara, aunque no es fácil de precisarlo. La sociedad es cada vez más consciente y los colegios, el habitual campo de batalla, están cada vez más pendientes. Pero parece que el presencial tiende a sustituirse por el ciberacoso, más difícil de detectar y, sobre todo, de cortar.

El ciberacoso permite a los maltratadores entrar en las casas, en los dormitorios, esos santuarios donde los acosados antes estaban a salvo. Y ése es el mayor problema. Ahora, además de padecer ansiedad, depresión, miedo, bajo rendimiento escolar, desinterés, pánico al colegio… los síntomas del acoso presencial, los acosados se sienten atrapados: es más difícil escaparse.

Hay investigaciones sobre los traumas a largo plazo que puede causar el ciberacoso. Pero todo indica que se pueden minimizar si se corta inmediatamente, según aparecen los primeros síntomas, volviendo a los niños más resilientes. El tiempo obra en contra, con lo que la intervención temprana es fundamental.

Resaltamos 5 cosas que recomienda la Dra. Linda Papadopoulos, experta psicóloga, autora de varios libros y una de las profesionales más reconocida en el Reino Unido.

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1. Hable y escuche

Es importante hablar pronto con ellos, tal como haría en caso de acoso convencional, para tratar de solucionarlo juntos. Si las cosas empeoran, hable con el colegio y con los padres de los acosadores. Podría parecer conveniente quitar el móvil a su hijo, pero no lo es, pues supone aislar al niño. Sabemos que una de las razones de que los ciberacosados oculten el problema es precisamente el miedo a que se lo quiten.

A los chicos les preocupa hablar del problema porque tienen miedo de las acciones que se puedan emprender, de modo que hay que tranquilizarlos y actuar conjuntamente con ellos. Se debería comprobar los "settings" de privacidad de sus móviles, sus actividades en las redes sociales, quiénes acceden a sus perfiles y qué dicen. Es importante que tanto el colegio como los padres de los acosadores conozcan el problema.

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2. Involucre, de ser posible, a la otra parte

El primer paso debe ser tratar de solucionarlo con el niño. Pero si el problema persiste, o empeora, es necesario involucrar a los otros padres. Dados los avances tecnológicos, puede darse el caso de que los padres no entiendan bien cómo funciona el ciberacoso y pueden mostrarse más proclives a encubrirlo, en lugar de mostrarse abiertos.

El niño puede sufrir mucho con que haya un hashtag con su nombre, o que haya alguien divulgando fotos, hechas por diversión antes del acoso, o pirateadas. Pueden verse acosados por exclusión cuando alguien diga maliciosamente “vamos todos menos tú”… Hay muchos matices en las diferentes formas de acoso. Es importante ver cómo están afectando al niño y confiar en que hacérselo ver a los otros padres será, al menos, parte de la solución.

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3. No le quite el móvil

Sería un castigo para el niño. En lugar de hacerlo, sugiérale ver juntos qué está sucediendo, en clave de “seguro que puedo echarte una mano con eso”. Asegúrese de controlar la privacidad del móvil y de que el dispositivo pase a ser un “lugar seguro”. Es importante para el niño y para usted.

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4. Evite la confrontación directa con los acosadores

Hablar directamente con los acosadores no es buena estrategia, pues los niños estarán en guardia y no querrán ver el impacto de su conducta. Es mucho más útil e inteligente que sus propios padres lo hagan. La intervención de sus padres, sin olvidar a los profesores, será mucho más efectiva a efectos de hacerles ver el daño que causan, pues pueden creer que el hiriente hashtag del acosado era sólo por diversión. De hecho, es lo que suelen argumentar.

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5. Hable antes con sus hijos

Cuanto antes mejor: en el momento en que tengan móvil. Explíqueles qué es el ciberacoso, y asegúrese de que comprenden los riesgos de las redes sociales, hablando a menudo con ellos, introduciendo el tema en la conversación de modo aparentemente casual y observando atentamente sus reacciones. Cuanto antes, repetimos: será prevenir, en lugar de tener que curar.


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