11 alimentos que dan problemas digestivos

Algunos de ellos –muchos– van a resultar sorprendentes

A todos nos resulta familiar que las alubias son buenas para el corazón y no tan buenas para, ejem, algunas “otras” cosas. Como ellas, lo cierto es que hay un gran número de alimentos capaces de causar indigestión.

El sistema digestivo alberga más de cien billones (billones españoles, sí: 100.000.000.000.000) de bacterias que ayudan a descomponer los alimentos y a mantener sano el intestino, explica el Dr. Layne Lieberman, nutricionista y autor de Beyond the Mediterranean Diet: European Secrets Of the Super-Healthy.

Pero es fácil desajustar el necesario equilibrio, con alimentos que perjudican las bacterias beneficiosas. Algunos de los culpables nos van a sorprender, sin duda, por no decir todos. A continuación, once de ellos, cuya ingesta deberíamos limitar para mantener sano el intestino y para que funcione como un reloj.

Edulcorantes artificiales (sacarinas)

Una nueva razón para prescindir de los refrescos “light”. Un estudio halló que los edulcorantes artificiales (aspartamo, sacarina, sucralosa) alteran las bacterias intestinales que controlan el metabolismo. Pueden provocar todo tipo de problemas gastrointestinales, además de facilitar la conversión de los alimentos en grasas. O sea que no sólo dificultan la pérdida de peso, sino que es más verosímil que, en realidad, engorden.

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El café

Puede hacer algo más que despertarnos, por las mañanas. El café es ácido y contiene cafeína, lo que acelera el tránsito intestinal y puede causar diarrea. La cafeína es también diurética, lo que quiere decir que fomenta la deshidratación y náuseas.

Más: el café provoca la secreción de más ácido clorhídrico en el estómago, causante de ardores de estómago e indigestión. Si tiene problemas gastrointestinales, limite el café a una taza diaria, y procure evitarla con el estómago vacío, lo que minimizará los problemas.

Los carragenanos

No todos los ingredientes en un alimento natural son beneficiosos. Los carragenanos, o carragenenos, un componente de algunas algas marinas, utilizado como estabilizador en cosas como la leche de soja, el yogur bajo en calorías, ciertos aderezos de ensaladas o helados, pueden provocar toda una ristra de problemas intestinales. Ciertos estudios muestran que provoca inflamación, lo que a su vez puede causar ulceraciones y síndrome de intestino irritable.

Esto no significa que haya que suprimir por completo los lácteos. De hecho, el yogur tiene efectos benéficos en la flora intestinal, enriqueciéndola. Pero si tiene problemas de digestión, limítelo a uno diario, y asegúrese de que los carragenanos no aparecen entre los ingredientes. Y no coma yogures con sabores de fruta, que contienen azúcares añadidos.

El brécol

Las crucíferas, como la coliflor o el brécol, contienen azúcares complejos que no son digeribles. Se llaman en conjunto rafinosa, y producen gases. También son ricos en fibra soluble, que no se descompone hasta que llega al intestino delgado, lo que fomenta aún más los gases.

No hay que suprimir el brécol, que contiene no pocas vitaminas. Pero evite cocinarlo en exceso, lo que acaba con sus beneficios, y considere tomar algún suplemento digestivo que contenga enzimas que ayuden a descomponer esas verduras de difícil digestión. El yogur griego, cargado de probióticos, servirá también de ayuda.

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Alimentos sin azúcar

Son una trampa, en general, los dulces y chicles sin azúcar. Contienen ingredientes como sorbitol, maltitol, xilitol y otros, y pueden provocar hinchazón, gases o efectos laxantes si se consumen en exceso. Como norma, si entre los primeros ingredientes de un alimento figura un “–ol”, no lo compre. Además, estimulan la secreción de ácidos estomacales, algo que no necesita y que a la larga puede provocar úlcera de estómago.

Leche, quesos frescos y helados

Aunque en realidad sólo un 4% entre nosotros tiene alguna alergia alimentaria, la intolerancia a la lactosa es bastante común, y la padece hasta un 70% de los adultos. Se debe a la falta de una enzima digestiva, la lactasa, que es la que procesa la lactosa, un azúcar presente en la leche. Su falta produce problemas digestivos, como hinchazón y diarrea.

Pero incluso si no es intolerante a la lactosa, consumir muchos lácteos provoca que la digestión se produzca fundamentalmente en el intestino, en lugar del estómago. Es mejor elegir quesos más curados, que contienen menos lactosa.

Los fritos

Parece de cajón que unos calamares fritos o una fuente de patatas fritas no son la imagen del alimento sano. En realidad, es peor: los alimentos grasos causan más problemas gástricos de lo que se cree. Pueden pasar por el tracto digestivo sin haberse digerido por completo, lo que puede causar diarrea. O, por el contrario, puesto que suelen ser de bajo contenido en fibra, pueden permanecer en el tracto demasiado tiempo, provocando hinchazón, sensación de empacho y causando estreñimiento. Mal, en cualquier caso.

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Los cítricos

Puede ser tentador, si tiene problemas digestivos, darse un homenaje de fruta y verdura. Pero ojo: los alimentos ácidos, como el tomate o los cítricos, pueden empeorar la cosa. Podrían irritar el revestimiento interior del estómago, provocando ardor e incluso reflujo. Evítelos hasta que se sienta mejor, y mientras tanto, tome manzanas o plátanos.

Ajo y cebolla

¿Ha oído hablar de la dieta FODMAP? Los FODMAP son un tipo de carbohidratos no digeribles presentes en algunos alimentos, como el ajo o la cebolla, que pueden provocar hinchazón abdominal, estreñimiento o diarrea. Hay muchos alimentos que contienen FODMAP, algunos muy saludables: peras, manzanas, judías, coles, brécol o coliflor (además del ajo y la cebolla). Si tiene problemas gástricos serios, conviene que hable con su médico por ver si el problema –no será fácil de aclarar- pueden ser estos carbohidratos.

Maíz

La clave es masticarlo bien. Si no se mastica mucho, puede pasar por el sistema digestivo sin digerirse por completo, lo que causará problemas estomacales. La culpa, la celulosa que contiene, que es una fibra insoluble que, para descomponerla por completo, requiere una enzima que los humanos no poseemos. Si se come una mazorca, recuerde masticarla a fondo.

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Alimentos crudos

El problema está en las bacterias, que pueden crear problemas estomacales serios. Alimentos como la carne, las aves, los huevos o el marisco deben cocinarse a la temperatura adecuada para destruirlas; y, en cualquier caso, nunca deben permanecer más de dos horas a temperatura ambiente, lo que favorecería el crecimiento de las bacterias.

Y si, como advertencia, no es suficiente la posibilidad de pasarse la mitad de la noche en el cuarto de baño, tenga en cuenta que hay bacterias como la Escherichia coli o la Salmonella typhi que pueden causar problemas muy, muy serios, como la salmonelosis, y peores aún. Juegue sobre seguro con los alimentos crudos.


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